Por fin, durante la pasada Semana Santa, el club Líjar Sur organizó el tan esperado viaje a Marruecos que nos llevó a doce de los miembros del club a recorrer casi 3.000 km del país africano. Aquí tenéis un resumen:
Partimos el sábado. Después de un desayuno con churros en un bareto de Tarifa nos dirigimos al muelle para embarcar. Nuestro amigo Manolo conocía a todos los currantes del puerto, así que nos colaron para poder ser los primeros en bajar del barco y de esa forma no perder tiempo en el muelle de Tánger.
Al desembarcar, comenzó la aventura: A "Tito Walter" no lo dejaban pasar, la foto del pasaporte era igual a la de un nazi fugado de Alemania tras la II Guerra Mundial y eso debió crear recelo en los policías marroquíes...
Cuando comprobaron que no era tal, lo soltaron y pusimos rumbo a Fez, la ciudad espiritual de Marruecos.
En el camino, una parada a comer: primer contacto con la gastronomía Marroquí, bocata de patatas fritas con pescuezos de pollo a la brasa.
Pasamos la noche en un Hotel céntrico de Féz y al día siguiente, turismo por la Medina. Finalizado el maravilloso paseo, partimos hacia Merzouga, la "Puerta del Desierto".
Llegamos al desierto de noche, justo a la hora de la cena, y tenían una gran mesa preparada para nosotros. En Marruecos el alcohol, teóricamente, no debería ser fácil de encontrar, pero llevábamos nuestro propio habituallamiento. Así, que tras la cena, salieron unas copas... ¿quizás por arte de magia de una lámpara con genio dentro?
Aventura con los 4x4 en las dunas de arena: el dueño del albergue donde dormíamos nos acompañó hasta la Gran Duna para intentar volar. Una vez allí, se marchó…¿? y cuando decidimos volver comenzó la aventura de nuevo: n
uestro amigo "Perico" (Alias Pete, el guiri), se peleó junto con su Land Rover contra las dunas. Estuvimos dos horas atascándonos de duna en duna hasta que apareció un morito montado en una Mobilette y nos salvó de pasar la noche en la arena. El fuerte viento que soplaba nos jorobó la idea de volar. Pusimos rumbo a un poblado de africanos bereberes que nos deleitaron con canciones y bailes populares. ¡ Terminamos bailando todos!
Al día siguiente nos dimos un madrugón para ver amanecer en el desierto. Y para ello, ¿qué mejor que una excursión a camello?... salimos del desierto con pocas ganas de irnos de allí, y con "el orto" un poco magullado por lo dros lomos de los camellos.
500 km en coche por carreteras marroquíes más tarde, llegamos a Marrakech, con un poco de estrés por el caos circulatorio de esta ciudad. Definiros nuestro alojamiento resulta un poco complicado... digamos que era “sencillo”. Pero eso si, estaba en el centro de la Medina de Marrakech. Cenamos en su famosa plaza de Gena, atiborrada de puestecillos donde puedes comer casi de todo, si dejas tus costumbres occidentales a un lado.
Al dia siguiente los pilotos decidimos ir a volar a Agergour…, el resto del grupo se quedó haciendo turismo en la ciudad. En el camino nos clavaron un multazo por correr, tras una charla con los gendarmes, se quedó en 200 Dr.
Llegamos al despegue, y el viento estaba fuerte y frío. Han montado una especie de "chiringuito" arriba, así que pudimos tomar un té calentito, hasta que bajó el viento y pudimos volar. Al principio todos decían "el primero en despegar será Paco", pero cuando el viento se puso bién, todo Dios corrió a por los parapentes y se fueron pitando.. Si me descuido nos quedamos todos tiraos en el aterrizaje, así que me quedé en el despegue y organicé la recogida. Este fué nuestro primer vuelo del viaje, que tuvo como triunfador a Manolo de Tarif, con dos horas de vuelo. Bueno….. ya no hubo manera de hablar con él de otra cosa durante el resto del viaje.Llegamos al Hotel, apartamentos para cada cuatro. Compartimos sueños.
A la mañana siguiente, decidimos ir a volar a Tizni pequeño pueblo de pescadores. En este pueblo conocimos a un lugareño que volaba con un Meteor de ITV de los años de la Polka.Al día siguiente, nos fuimos con destino "El Nido del Águila", otra impresionante ladera frente al mar. Después de esperar a la tarde a que bajase el viento pudimos disfrutar de más de dos horas de vuelo, una pasada.
Esa noche, cena de despedida. Hubo obsequios para todos de parte de nuestro gran amigo Alvarito, ‘la esencia del viaje’.Domingo 23, 5:00 h. de la mañana: cargamos los coches, destino Tánger. 800Km.
Llegamos sobre las 18:00 h. y nos encontramos con la única mala experiencia del viaje, "overbooking". Algunos embarcamos a las 3.30 h. de la mañana otros a las 5:00 h. Un palizón en toda regla.
Conclusión del viaje: Un grupo impresionante, divertido, amistad y grandes vuelos. Repetiremos seguro.
Esta clarísimo, que este viaje ha servido para que tengamos ganas e ilusión en organizar otros muchos viajes, no solo a Marruecos. El mundo esta lleno de lugares muy bellos. No tardaremos mucho en comenzar de nuevo la aventura




